La Revolución Mexicana y su influencia en Cervecería Cuauhtémoc (I)

Compartir en:
La Revolución Mexicana y su influencia en Cervecería Cuauhtémoc (I)

“El ruido ensordecedor de las carabinas 30-30 maderistas despertó al país del profundo sueño porfiriano”. Así comienza el libro ‘Una empresa a través de los siglos: Cervecería Cuauhtémoc Moctezuma’ a describir la Revolución Mexicana y cómo esta afectó a la Cervecería en forma de una menor producción, abundantes pérdidas, su ocupación por las tropas, amenazas y la difícil situación en que se encontraron sus trabajadores y propietarios, compartida con el resto del país.

Un millón de muertos, familias disgregadas, caos y violencia fueron algunas de las consecuencias a lo largo de la República de esta guerra civil (1910-1917) que siguió a la dictadura de Porfirio Díaz. 

La Cervecería Cuauhtémoc y Monterrey, donde se encontraba su sede, se vieron arrastradas a una situación crítica por “la incertidumbre política, la irregularidad en el abastecimiento de materias primas y la interrupción en el servicio ferroviario –utilizada indistintamente por tropas huertistas y carrancistas-”, se narra en ‘Una empresa a través de los siglos’.

Al interinato de León de la Barra le sucedió el gobierno de Francisco I. Madero, y al asesinato de este, la presidencia de Victoriano Huerta. En su poder se encontraba Monterrey, donde el 22 de octubre de 1913 incursionó el ejército revolucionario de Venustiano Carranza. Tras un violento tiroteo, tomó la Cervecería, desocupada dos días después con la recuperación de la ciudad por los huertistas.

Con la extensión del movimiento revolucionario, la Cervecería Cuauhtémoc tuvo que clausurar sus agencias, perdió clientela y redujo todos sus negocios, con un saldo negativo superior a los 255,000 pesos en 1913 debido a robos, aumento de costos, reducción de ventas, seguros contra riesgos de guerra y limitación de los trabajos de fábrica, entre otros, según cuenta el libro.

Las “cooperaciones” obligadas a comerciantes y empresarios y la incautación de las instalaciones de empresas como la Cervecería Cuauhtémoc y Cementos Hidalgo fueron algunas de las medidas de las fuerzas carrancistas, que el 24 de abril de 1914 intervinieron la fábrica de cerveza y exigieron medio millón de pesos a la compañía “en calidad de préstamo”. 

La fábrica incautada solo pudo producir 7.2 millones de litros de cerveza en 1914, menos de la mitad de la producción dos años antes (16.5 millones).

Las gestiones para recuperarla le correspondieron a Pablo Salas y López, encargado de la compañía en ese periodo, que años después dijo haber recibido insultos y amenazas y vivido una orden de aprehensión y un proceso abierto por el Comité de Salud Pública. El análisis de los autores del libro sobre la situación: “Recuperar la fábrica parecía imposible”.

 

Fuente de la imagen: historiacultural.com