¿Cómo es una cerveza por dentro? (cebada, malta y lúpulo)

Compartir en:
¿Cómo es una cerveza por dentro? (cebada, malta y lúpulo)

Conocemos su sabor, textura y color, y el proceso de fabricación hasta que se obtiene ese producto . Pero, ¿cómo son los ingredientes que hacen posible ese resultado? ¿Cómo es una cerveza en su interior?

La cerveza, bebida de contenido alcohólico de mayor presencia en América y México, se obtiene de la fermentación con levadura de un mosto de malta –obtenida a su vez a partir de la cebada-, al que se añade lúpulo. Te presentamos a estos ingredientes que acompañan al agua y a los adjuntos (almidones; se pueden añadir o no) en la fabricación de esta bebida:

-Cebada: es uno de los cereales más importantes en la historia de la alimentación, así como el origen de la malta. Los granos de cebada se limpian y se ponen a remojar en unas cubas metálicas hasta que germinan y surge la malta, en un proceso llamado malteo. 

En los inicios de la Cervecería Cuauhtémoc se utilizaban cebadas malteras como la Chevalier o Marseche americana, pero la importación de este ingrediente se fue reduciendo con la mejora del cultivo nacional, y la producción del país aporta ahora variedades de calidad como Centinela, Puebla y Guanajuato, explica el libro sobre esta empresa cervecera.

-Malta: tras el malteo, que supone un periodo óptimo de entre seis y ocho días, se producen la malta -utilizada luego para la cerveza y otras bebidas- y los azúcares que generan el alcohol. Entonces se detiene la germinación mediante chorros de aire caliente y se comienza a tostar la malta lentamente. La duración de este proceso determinará el color (claro u oscuro) y sabor final del líquido.

-Lúpulo: ya en la antigua Mesopotamia (desde el cuarto milenio hasta unos siglos a.C, en la extensión comprendida entre los ríos Tigris y Éufrates, donde se encuentra la actual Irak) se cultivaba esta planta trepadora que puede alcanzar los 6m de altura y solo crece en climas templados a fríos. 

Con distintas variedades como la Bohemia, utilizada en las mejores cervezas tipo Pilsner (de esta variedad son cervezas como la propia Bohemia, Tecate o Superior), el lúpulo se añade al mosto de malta en la olla de cocimientos. Con sus resinas y aceites aromáticos, la flor del lúpulo proporciona a la cerveza su característico sabor amargo y aroma.